EN EL CAMPANARIO DEL CORAZÓN

gustavo-sánchez-galarraga_0El poeta y dramaturgo Gustavo Sánchez Galarraga escribió los argumentos de obras emblemáticas del teatro lírico cubano, cuyos personajes protagónicos son  mujeres: María la O y Rosa la China con partituras musicales de  Ernesto Lecuona.

 

Alma apasionada,  cifró en sus versos los  tormentos del amor. En su época, su  poesía le conquistó el favor del público no solo en su Isla, sino en países como España.  Tal entusiasmo llevó a decir a Francisco  Villaespesa: “Gustavo Sánchez Galarraga es el  más grande de los poetas jóvenes que conozco”.

Los libretos del cubano, muchos inspirados en el tema de la mujer, contribuyeron  a nuestro teatro lírico al que aportó las  emblemáticas piezas: María la O y Rosa la China, con partituras musicales de Ernesto Lecuona.

Curiosamente ambas zarzuelas fueron estrenadas por artistas extranjeras: María la O, en 1930, por la española Conchita Bañuls y Rosa la China, en 1932,  que interpretara  la mexicana  Elisa Altamirano. Nuestra Rita Montaner logró verdaderas creaciones con  esas obras.

R-3676080-1339933680-8407.jpegPara el compositor, Sánchez Galarraga escribió  los libretos de las zarzuelas El cafetal, El batey, La flor del sitio, El amor del guarachero,  La mujer de  nadie, El maizal,  El calesero, Julián el gallo. Además, el cuento lírico, El recluta del amor; el sainete, La despalilladora y la opereta bufa, La guaracha musulmana.  La opereta  Lola Cruz, estrenada en el teatro Auditorium, en 1935, contó con  Caridad Suárez como máxima figura.

La producción escénica del maestro Lecuona estuvo muy vinculada a Gustavo Sánchez Galarraga, quien abordó  no solo los asuntos amorosos de la pareja, sino además la discriminación racial, la de la mujer, el machismo.

De este libretista de primera línea musicalizó poemas  y, otras veces,  los que el bardo escribió expresamente para el laureado maestro. Destaca el bolero: Un beso, y la exitosa  poesía Funeral: Toca, dolorosa campana de antaño, / toca que se ha muerto mi última ilusión./ Toca, campanero de mi desengaño,/ en el campanario de mi corazón…

La obra formó parte del catálogo de Rita Montaner y José Mojica, quien lo incluyó en el filme hollywodense La cruz y la espada.

Al  poeta le pertenece la letra de la habanera Flor de Yumurí, que aparece en Bocetos de Cuba, de Jorge Anckermann.

El trovador Graciano Gómez fue otro autor que gozó de  la amistad de Sánchez Galarraga y se relacionó artísticamente con  él. Le musicalizó  los poemas En falso, Yo sé de una mujer o Flor de pantano y Lección de piano.

Yo sé de una mujer tuvo distintos intérpretes y, entre ellos, Barbarito Diez, quien la mantuvo siempre en su repertorio. Más recientemente la cantaron Pablo Milanés y el tresero Pancho Amat, quien la grabó como La flor en el pantano. Conocimos que el joven trovador Tony Ávila la toma como motivo para una hermosa obra de su inspiración.

En su interesante artículo Literatura y poesía en la trova cubana, Guillermo Rodríguez Rivera, plantea: “Creo que la cultura cubana le debe  un reconocimiento a este poeta de corte popular que escribió los textos de algunos de los grandes boleros que los cubanos cantamos, casi siempre sin saber que las palabras son suyas”.

Hijo del  matrimonio de  María Galarraga y José Sánchez, nació el 2 de febrero de 1892, Gustavo fue  un hombre con una rica y vasta producción literaria. Como dramaturgo  dio a conocer  su primera comedia La verdad de la vida, en 1912, en el Payret. Su teatro, publicado en 9 tomos, incluye piezas como La vida falsa, Dos de mayo, Soy inocente, que escribió para elencos españoles. Margarita Xirgu subió a escena con piezas del cubano.

En 1921, el literato y dramaturgo  estrenó en Nueva York su obra El mundo de los muñecos…

Su primer poema apareció en el diario Cuba. En 1915 fue laureado en los Juegos Florales (Güines) y en la Academia Nacional de Artes y Letras, que en diversas ocasiones le otorgó medallas de oro. Ofreció recitales poéticos en  Sevilla  y en las Universidades de Santiago de Compostela, y en  Sorbona…En Madrid, el rey Alfonso XIII le entregó  la  Real Cruz de Isabel la Católica.

El intelectual participó en la Sociedad Pro Teatro Cubano, en la  empresa teatral Compañía Hispano Cubana de Autores Nacionales y fue presidente de la primera directiva de la Sociedad Cubana de Autores Nacionales. Miembro de la Real Academia Gallega. En Argentina, obtuvo el premio de un concurso continental otorgado por el presidente de ese país. En Venezuela, lo condecoraron con la insignia Simón Bolívar.

En su etapa de esplendor, sus poemarios La fuente matinal, La barca sonora y El jardín de Margarita  recibieron la atención de los lectores. A pesar de los elogios, no estuvo exento de  críticas y su abundante poesía  fue catalogada a veces de desigual en cuanto a la calidad.

Gustavo Sánchez Galarraga cultivó, el ensayo, el periodismo, la oratoria, vivió una intensa vida bohemia, entre bardos y músicos, y falleció a los 41 años en su casona de la barriada del Cerro, en La Habana.

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